Centro de justicia alternativa de la ciudad de México: testimonios de un curso alternativo sobre mediación

El
CJA fue creado por el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal en 2003.  Ofrece
servicios de mediación familiar, civil o comercial y penal. El CJA se ubica dentro
de la tendencia mundial y nacional de agregar medios alternos para la solución
de conflictos a las tradicionales funciones de los tribunales estatales. El CJA
funciona en la Ciudad de México, una de las capitales con más habitantes del
planeta. 

No
obstante su corta vida, no sorprende que ya existan cientos de testimonios
personales de individuos agradecidos al CJA por haber facilitado soluciones
negociadas a sus conflictos y por el cambio que operó en sus personas y
relaciones personales.

El
CIMC es titular
de los derechos de la Colección Audiovisual CINEGOCIAR©, registrada como marca en México y en los Estados Unidos de
América para servicios de arreglo, educación, formación, esparcimiento,
capacitación, y asesoría en el manejo de conflictos legales mediante métodos
alternativos.  CINEGOCIAR© muestra lo que no puede
decirse a través de fragmentos de cine y música. Desarrolla el pensamiento de
que una imagen dice más que mil palabras.   

No
había expectativas declaradas de los participantes sino el deseo de mejorar
como mediadores y comprometerse con la mediación. Se decidió mirar a la mediación desde
una perspectiva artística y científica. 

Se
adoptó la hipótesis de que los procesos creativos en el arte y en la ciencia pueden
ser similares a los procesos requeridos para la resolución de conflictos
humanos complejos, ya que en realidad, muy pocos conflictos humanos resultan
simples.

Los
participantes son mediadores con amplia experiencia y conocimientos teóricos
sobre la mediación. Por ello, se trataba de una capacitación para mediadores
interesados en desarrollar pensamientos de autocrítica sobre la mediación, más
que información adicional especializada o talleres. El objetivo era
emocionarse, pensar, reflexionar y discutir sobre la mediación desde afuera de
la mediación.

El
camino consistió en aprender y desaprender de los procesos creativos de figuras
reconocidas en las artes y ciencias. Principalmente nos concentramos en las
vidas y obras del genial pintor Pablo Picasso; del incomparable director y
actor de cine Charles Chaplin; del excéntrico filósofo del lenguaje Ludwig
Wittgenstein; de los músicos que integraron los Beatles (John Lennon, Paul
McCarney, George Harrison y Ringo Starr); del físico pacifista e inventor de la
Teoría de la Relatividad Albert Einstein;  del fundador del Psicoanálisis
Sigmund Freud; y del creador de la Etiología como ciencia del estudio biológico
de la conducta de los animales,  Konrad Lorenz.

También
estudiamos fragmentos del cine Waking Life de Richard Linklater, que sirvió
como fuente visual y auditiva para conocer puntos de vista de filósofos e
historiadores sobre la naturaleza y el sentido de la vida. Presenciamos el arte
de transformar en animación las voces y situaciones de humanos de carne y
hueso.     

La
experiencia fue genuinamente cordial, reímos, hicimos bromas, conocimos puntos
de vista novedosos y fuimos enriquecidos por el ambiente de colaboración y
superación. La individualidad de cada uno no tuvo ninguna limitante exterior.
Vivimos la experiencia de  trabajo en equipo,  

1. ESPERANZA Y SATISFACCIÓN ENCONTRADA

En
el servicio de orientación del Centro, que es el segundo contacto que se tiene
con las personas que tienen algún problema o diferencia con alguna otra, se le
escucha, pero, al momento de que se le explica en que consiste el servicio de
mediación que proporcionamos, es un aliciente la aceptación por parte de los
usuarios respecto del apoyo que les podemos brindar a través de la aplicación
de una alternativa de solución al asunto que los trae al servicio de la
mediación.

Misma
satisfacción se corrobora cuando nos mencionan que es el tipo de servicio que
buscan, ya sea porque no cuentan con la solvencia económica para contratar los
servicios de un abogado, o en su caso y la más importante, cuando requieren
alternativas de solución, toda vez que no quieren ni desean llegar a un juicio
por la relación que se tiene con la otra u otras personas que en muchas
ocasiones son familia.

Asimismo,
el reconocimiento que se hace al equipo de trabajo, ya concluida una mediación
con convenio o sin él, además de que, cuando esto sucede, se ve reflejado nuevamente
el esfuerzo que se hace con los mediados, tanto con el solicitante como con el
invitado, desde el ingreso de éstos en la recepción, previo a entrar a la
orientación y pasar a la mediación por parte de ambos.

Además,
el comparativo que se hace en cuanto al servicio que se da respecto de un
proceso jurisdiccional y con la atención al usuario que se tiene en el Centro,
ya que aquí se trabaja con la persona, con el ser humano y no con el expediente
ni con el número con el que se tiene registrado a las partes.

Una
satisfacción más es el ver como nuestra labor puede ayudar a las personas a la
solución de su diferencia, lo que también se ve reflejado con el resultado de
la labor que se hace desde la recepción de ambos mediados, en la orientación al
convencer tanto al solicitante como al invitado de que existen formas de
solucionar conflictos y que ellos mismos se den cuenta que con voluntad muchas
cosas se pueden lograr, como es la elaboración de un convenio al final de la
sesiones de mediación y de que éste sea benéfico para ambos.

Miguel Ángel Alvarado Fonseca.

2.
LA MEDIACIÓN QUE NUNCA DIRIGIRÉ

Metafóricamente
he imaginado a la mediación como un acto de salvamento. Los mediados se
encuentran atrapados en las cenagosas aguas de un pantano y acuden al mediador
para que les ayude a salir de donde se encuentran. Al acudir están manifestando
su deseo de ser salvados de esa situación y desde la orilla el mediador dice
las condiciones que han de ayudarlos a salir de su estado.

A
partir de la aceptación el mediador se apresta con sus herramientas a realizar
la labor, mantiene la comunicación con los mediados y restaura la de ellos.
Infunde confianza. Toma las cuerdas de diferentes tipos con las que puedan,
aprovechar mejor los esfuerzos de salvamento. En la metáfora, las cuerdas son
las preguntas abiertas, cerradas, reflexivas, circulares, etc. A veces se
usarán pértigas y todo aquello que a la mano se encuentre y pueda servir a tan
delicada labor. De fracasar el mediador, ellos se ahogarán sin remedio, eso lo entiende
y acepta el compromiso.

Como
dije, desde la orilla, en suelo firme el mediador lanzará cuerdas y usará las
pértigas, así como salvavidas, él sabe que no debe entrar al mismo pantano so
pena de ahogarse con ellos; mas no por eso deja de meterse hasta las rodillas y
llenarse del fango, todo se vale, mientras se haga con destreza y seguridad.
Sabe bien que no puede salvar a uno sin salvar al otro, no hay preferencias,
sacar a uno sólo es inútil. Sabe igualmente que son los mediados los que deben
aplicarse a ser salvados, infundir confianza y más confianza en los resultados,
cualquier desmayo o falta de voluntad los llevará al desastre.

Al
final la recompensa está en el regocijo de haber cumplido su deber, el
agradecimiento de los mediados y un conflicto que ya no hará más daño y todo
bajo la cubierta de la confidencialidad.

La
mediación y salvamento que nunca podré hacer es la mía propia, yo estaré en el
pantano y necesitaré la pericia de un tercero ajeno, que con las mismas
herramientas y el mismo amor desee salvarme.

Antonio
Anguiano González

3. IMPORTANCIA DE LA CO-ORIENTACIÓNEs en el proceso de orientación, que es el
primer paso para ingresar a la mediación, en donde los usuarios manifiestan su
caso y posteriormente se les explica el procedimiento de la mediación para que
ellos decidan si participan en el o no.
En la actualidad estoy co-orientando en el
área de mediación penal  un caso de una posible violación entre cónyuges. Es un
asunto complejo en el que he logrado que la presunta victima vaya narrando los
hechos que ella recuerda. Veo que después de cada sesión de orientación se
marcha tranquila y manifiesta que a acudido a otras dependencias de gobierno y
en ninguna se siente tan a gusto como en el Centro ya que no se le juzga, ni
etiqueta, se le escucha y siente que se le trata con respeto. Esto en lo
profesional me hace pensar que el trabajo se esta realizando bien ya que a su
vez también se co-oriento al posible ofensor y manifestó que no se sintió
juzgado y que si era su interés participar en la mediación con su pareja ya que
el servicio y el respeto que se les brinda es muy humano.


Aime Ávila García

4.
LA MAGIA DEL CAMBIO

La
Mediación es una forma de vida… tú eliges! Es un arte…. Es el arte de ser
creativo, de perfeccionar, de hacerlo tu propia y especial forma de vida, como
una melodía que poco a poco entra en tu mente y que sin planearlo es parte de
ti. Cada vez que te enfrentas a alguna situación en la que tengas que resolver,
florece tu instinto de “mediación” y como una luz te conduces a la solución.
Mediador: Crea, transforma, haz brotar como la noche a las estrellas, las
palabras precisas que atrapen al más escéptico, palabras escritas de corazón,
quedando inmortalizada tu obra como un hermoso arco iris que ilumine todo cuanto
te rodea. Se el artista que crea mediante trazos de imaginación algo sublime.
El artista que inspire las notas musicales que salgan del alma de sus mediados.
Sé el mago que protagonice… la Magia del Cambio…… ¡La Mediación!!!

Laura
Rosalba Aviña Chávez

5.
CONFUSIÓN

Mi
estadía de cuatro años en el Centro, ha producido en mi idea de “comunicación”
un giro de ciento ochenta grados.

A
la fecha, de lo que se conoce, la raza humana es la única entre los seres vivos
que posee un lenguaje verbal y escrito y, sin embargo, ello no implica que
tenga una buena convivencia con los habitantes del planeta, derivado según mi
particular punto de vista de que, a pesar de ser entes sociales porque vivimos
en comunidad y necesitamos de nuestros congéneres para sobrevivir, somos en el
fondo profundamente individualistas.

Esta
dualidad, en la que predomina la mayor de las veces nuestra individualidad,
jerarquiza nuestra conducta y crea conflicto en la convivencia diaria.

Agravando
lo expuesto, somos duales en nuestro interior, yo interno y yo en acción, ya
que lo que pensamos no siempre es lo que decimos, y tampoco lo decimos es lo
que entienden los demás.

En
el Centro he aprendido, a veces suavemente y otras tantas de manera no tan
agradable que no debo “desembuchar” lo que creo que pienso y supongo los demás
comprenden. La comunicación asertiva es la base de toda relación sana y las
relaciones sanas crean un ambiente armónico y pacífico, semilla de la
creatividad en el trabajo y en la vida familiar y social.

Enriqueta
Bejarano Alfonso

6. SATISFACCIÓN PERSONAL

El
ver una lágrima en los ojos de los mediados y escuchar las palabras de gratitud
que me dicen, el que sean ellos los que observan mi forma de conducir el
procedimiento, no sólo el mismo en sí, sino decirme que se dan cuenta de que
amo mi trabajo, que encuentran en la mediación la justicia, en mi desempeño la
calidad y calidez humana, o escuchar que les he cambiado la vida, me llena de
profunda satisfacción porque me doy cuenta que logro mi objetivo al ser parte
de un dialogo, y por ello agradezco a quien me permitió involucrarme en esa
solución y me tuvo confianza para contarme cosas tan personales y propias que a
nadie más les podrían confiar, el que me hayan dejado participar de esos
momentos tan importantes en su vida que los llevaron a la reflexión y al cambio
cuando este se dio.

Yolanda Beltrán Becerra

7.
CREACIÓN-RETRIBUCIÓN

En
un mundo tan convulsionado como este en el que nos ha tocado vivir, en el que
los conflictos se acrecentan y lejos de constituir una oportunidad de
crecimiento y transformación personal y social, se convierten en todos los
ámbitos de la vida cotidiana en vehículos de agresión para lograr cada quien lo
que quiere, imponiéndose sobre los demás, independientemente de los efectos que
su violencia produzca, surgen oportunidades en la vida, como la que me tocó
vivir con la creación del Centro de Justicia Alternativa del Tribunal Superior
de Justicia del Distrito Federal, y así contribuir en la construcción de un
pequeño eslabón en la larga cadena que dentro del campo de las controversias
entre los seres humanos éstos han hecho para armonizar sus diferencias,
constituyendo una luz de esperanza en la histórica epopeya de nuestra sociedad
de conformar estructuras en las que las cualidades inherentes al hombre como la
bondad, la comprensión, la solidaridad, la colaboración, ahora casi proscritas,
se convierten en hechos de reconstrucción, satisfacción y paz, como lo hizo
ayer con la conciliación, hoy con la mediación.

Después
de un largo camino de aprendizaje en el que encontré una cultura superior de
armonía frente al conflicto, convencida de la necesidad de desarrollar e
impulsar al interior de nuestra Ciudad metodologías y prácticas eficientes que
coadyuvaran al cambio de nuestro violento paradigma cultural para resolver
nuestras diferencias, acepté en el año 2001 el reto de arribar a una nueva
forma de resolución de conflictos, apta para coexistir con las formas
tradicionales, en el seno del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México,
capaz de constituirse en un espacio de materialización de la justicia y
transformación humanas; y así me comprometí con la mediación como una
experiencia de vida. En el año 2003, quedó sembrada, y poco a poco, en medio de
un contexto hostil, ha germinado con sabiduría, sensibilidad, fortaleza y
notoriedad; aún hay mucho que desbrozar a su alrededor, que abonar y regar,
pero su posición ya es firme, y para continuar, posee los nutrientes de calidad
que con ella se formaron; llegó el momento de soltarla, con sus propios
componentes deberá seguir su destino, hasta su consumación en la historia de
una institución, de una Ciudad, de una Nación y del mundo, pues ya ha
parlamentado con sus pares de otras latitudes y es equivalente, me refiero al
Centro de Justicia Alternativa del Tribunal Superior de Justicia del Distrito
Federal y a su servicio de mediación.

El
compromiso contraído de la creación va quedando atrás, más la retribución ha
sido enorme, pues la investigación me dio el conocimiento nuevo y la emoción de
un mundo alentador, así como el descubrimiento de seres humanos maravillosos,
llenos de sabiduría, entusiasmo y generosidad, que me entregaron con amor un
nuevo paradigma cultural; el diseño, me permitió la exaltación de la creación;
la instrumentación, la emoción y la creatividad  de la preparación; la
realización, la alegría y goce de la obra acabada; la operación, la oportunidad
de corregir y volver a aprender; la evaluación, la satisfacción de haber
participado con conocimiento, entrega y profesionalismo; y la retirada, la
placentera sensación de ver rostros satisfechos y con ello la impresión de
haber contribuido con algo para esta sociedad que me dio lo que soy.

Rosalía
Buenrostro Báez

8.
ARTE ES MEDIAR

Mediar,
es arte y arte es mediar. En la obra maestra de mi vida, he tenido la fortuna
de representar uno de los papeles más hermosos y relevantes de mí carrera
profesional: ser mediadora en el Centro de Justicia Alternativa. He tenido la
oportunidad de bosquejar un sin fin de acuerdos, elaborados por personas que
han creído en la bondad de la mediación, y para las que algunas, esos
compromisos han simbolizado “un comenzar para terminar” la relación, que alguna
vez hubo entre ellas; mientras que para otras, han significado “un terminar para
comenzar”, una etapa nueva en sus vidas.

Por
tanto, cada vez que comienzo una mediación, el lienzo de las posibles
soluciones al conflicto se encuentra en blanco. Sin embargo, poco a poco, de
sesión en sesión, los mediados junto conmigo, vamos pincelando la forma y fondo
de la pintura de sus deseos. Ellos con su voluntad y propuestas para resolver
el problema y yo, con el desarrollo de mis habilidades mezcladas en la paleta
de la creatividad y aplicadas con la espátula de la técnica, para ayudarlos a comunicarse
constructivamente en el presente y futuro.

Así,
he podido constatar que el simple y fino trazo de frustración o impotencia
existente en los mediados, al no ver resuelto su problema, es el mismo -aunque
con distinta intensidad-, en cualquier tipo de conflicto, mientras vivan en él.

Me
he percatado también, de otros trazos que perfilan el continuo ir y venir de
sonrisas caudalosas y lágrimas desembocadas, como el fluir de la corriente de
un gran río. Sí, un río en el que las emociones de los participantes, sus
sentimientos, intereses y necesidades convergen, en la mayoría de los casos, en
profundos compromisos de vida, matizados de un intenso azul que al verse
reflejados, los invita a cumplirlos hasta sumergirse en ellos.

Al
finalizar cada procedimiento, recibo el premio más aclamado por la academia de
la mediación: “El que los mediados estrechen sus manos bañadas con pintura
indeleble de diversos colores como lo son el de la comprensión, el perdón,
cambio y satisfacción mutua, con un brillo intenso de voluntad”.

Andrea
Casillas Legarreta

9.
MEDIACIÓN: SUEÑO-REALIDAD

Como
parte de nuestra realidad en todo aspecto de la vida nos enfrentamos al
conflicto, pero, en virtud de que también el mundo de los sueños forma parte de
la realidad, grandes idealistas han retomado formas alternas de resolverlo de
forma eficaz como la mediación; he aquí donde se empieza a soñar.

Como
servidor público, he tenido variadas experiencias, pero quiero compartir en
especial dos conmovedoras. Como proyectista de un Juzgado me percaté que uno de
los conflictos que se fue complicando con el avance del proceso trataba de una
persona que por un atropellamiento perdió una de sus piernas. El asunto no era
complejo por el expediente en sí, sino mas bien, por el manejo de las emociones
inherentes al ser humano, tiempos, citas y la nula comunicación que existía
entre las partes. Terminó después de casi dos años, con una sentencia que a
nadie dejo satisfecho, (fue como un sueño largo, pesado, cambiante y sin rumbo
fijo, por no decir una pesadilla).

Posteriormente,
la vida me dio la oportunidad de cambiar de trabajo y ser afortunado en
pertenecer a este selecto grupo de soñadores, por lo que, en un programa piloto
instaurado en algunos juzgados de paz, viví la experiencia de conocer un asunto
muy similar al expuesto previamente. El agraviado también perdió una pierna por
un atropellamiento, el tenía 18 años cuando sucedió (le cambió su vida por
completo). Mi tarea como mediador, fue establecer puentes de comunicación entre
las partes, en las condiciones que permitía el espacio en juzgado poco idóneo,
la incomodidad, las audiencias detrás de la mesa en que se trabajó y la
curiosidad de las personas presentes en ese lugar; por algunas circunstancias
fuera de mis manos no se llevó a cabo la mediación en el CJA, pero el trabajo
realizado en juzgado y el entendimiento de las necesidades de cada una de las
partes, permitió que en aproximadamente 6 horas en sesiones diferentes llegaran
a un convenio, evitándose un proceso penal largo, exhaustivo y poco fructífero,
en el que interviniera todo el personal del juzgado durante un mínimo 4 meses,
por lo cual, ese fue un lindo sueño que terminó con la reparación del daño, el
otorgamiento de un perdón, un apretón de manos y los buenos deseos de las
partes.          

Ello,
entre otras cosas me ha convencido en dejar que los sueños sean parte de la
realidad que vivimos, la mediación como programa bondadoso que incita a la
reconciliación y el perdón, es un complemento al sistema de justicia tradicional,
que cuenta con algunas ventajas frente a éste y el plus de la ausencia de
persona ajena que solucione el conflicto, dando como resultado que los acuerdos
se cumplan por convicción y no por obligación; así pues, si Morfeo como dios
del sueño,  se encargaba de construir los sueños de quienes dormían y de dar
apariencia humana a las personas que en ellos aparecían, nosotros como
mediadores permitamos que el sueño de la mediación se haga cada vez mas latente
para humanizar la impartición de justicia; y jamás debemos pasar por alto que
nuestra realidad se debe traducir en la autoconciencia de que nosotros los
mediadores somos parte de los sueños de miles de personas, por ende, amigos,
los invito a transformar sus sueños y los propios en una evidente realidad.     

Alfonso
Castrejón Alcocer

10.
LA INTELIGENCIA INTUITIVA Y LA INSTINTIVA

La
mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un sirviente fiel. 
Hemos creado una sociedad que honra al sirviente y ha olvidado el regalo.
Albert Einstein.

Los
instintos y las emociones son tan importantes para la sobre vivencia, que la
naturaleza nos dotó de ellos en nuestro equipaje biológico.

Hemos
aprendido de la importancia del mundo subjetivo, que es la forma en como
entiendo y veo el mundo, que para efectos prácticos es más importante que el
mundo exterior  o “real”

En
ese mundo interior se encuentra la información de nuestros instintos y
emociones. ¿Cómo se manifiesta esta información? ¿Cómo la puedo conocer? ¿Por
qué me es de utilidad?

Los
psiquiatras después de innumerables horas de estudio, interpretan los sueños y
emociones logrando darles un significado, que será o no de importancia o
utilidad para el sujeto que están analizado. Pero no todo el mundo estudia
psiquiatría.

La
propia naturaleza nos dotó de la inteligencia instintiva y la intuitiva, de
instintos y emociones, que como no se pueden crear, porque ya existen, lo que
puede hacerse es reconocerlas y sensibilizarse acerca de ellas, para así ver
cuales utilizo bien y cuales mal, aprendiendo y desaprendiendo, a través de
escenas que nos hacen ver como reacciona y lo que siente el ser humano ante
situaciones dadas, y desaprender y aprender de estas imágenes.

El
mundo ya reconoce los distintos tipos de inteligencias, por lo que si ya
sabemos de su existencia e importancia, el reto es aprender de ellas, que hasta
ayer se encontraban olvidadas. 

Francisco Conde A.

11. MEDIACIÓN ES CANCIÓN

Quiero
mediar y cantar.

Y
¿cómo?

¿Qué
acaso no se media la diferencia convertida en indiferencia?

Quiero ser canción a tu emoción.

Escucha
tu dulce melodía,

No
pierdas el sol de cada día,

Mejora
en cada sinfonía,

Llenando
de pasión la sensación que hay en tu corazón,

Y
descubre en ti la paz de la razón.

Quiero
oír, mirar, palpar y comprender,

Que
ya no quieres contender,

Porque
se que ya no sabes más qué hacer.

Te
pregunto…

¿Qué
quieres cuando con el otro difieres?

Ven,
te invito a decir hasta que puedas reír,

Podrás
pensar, sentir, llorar, enojar y lamentar,

Entonces,
podrás optar por cambiar,

Sólo
construye, déjate llevar y transformar,

Hasta
la cima conquistar.

Hilvia Angélica Díaz Garay

12.
OPORTUNIDAD DE CRECER

Un
conflicto, más que un problema, creo que puede ser una oportunidad de
crecimiento humano; cada sesión de mediación en el Centro de Justicia
Alternativa me ha dejado en claro esa posibilidad.

Alguna
vez escuché decir a un experto en mediación que somos como somos porque así
aprendimos, que no somos de otra manera porque no sabemos; esto me dejó una
gran enseñanza: para crecer hay que vencer el miedo al cambio. Privarme de la
oportunidad de corroborar que hay cosas mejores en la vida, más allá de lo que
conozco y me resulta “confortable”, puede ser la diferencia entre ser feliz y
no llegar a serlo nunca. Y qué es la justicia?: yo creo que es la satisfacción
del ser humano, es precisamente lo que le permite lograr la felicidad.

Igualmente,
considero que la capacidad de sobreponerse a las adversidades es inherente a la
condición humana. De persona a persona puede variar esa capacidad, dependiendo
de la historia de vida, de las raíces y orígenes, y de la formación individual,
pero siempre existe, está latente; algunos somos “más lentos” que otros, pero
todos tenemos ese potencial; al menos, yo he visto eso en la mediación.

La
mediación, en mi experiencia, es una vivencia única, una lección de vida, un
aprendizaje constante; sin embargo, existe un impedimento para poder encontrar
en ella siempre el resultado exitoso: lo impredecible y caprichosa que a veces
es la naturaleza del ser humano; no obstante, soy un firme convencido de que
cada persona decide su futuro y tiene el potencial de encontrar lo que busca.

No
encuentro nada más satisfactorio en mi trabajo que ver a una persona que,
independientemente de formalizar en un convenio la solución a su conflicto, se
vaya agradecida por lo que vivió, sorprendida por saber de la existencia de un
lugar como el CJA, pero sobre todo, dispuesta a afrontar los retos del cambio y
a tratar de sobreponerse a los conflictos inevitables en la vida, aprovechando
así la experiencia de la mediación, que ofrece una invaluable oportunidad de
crecer.

Raúl Espinosa Hernández

13.  DE LA FRUSTRACIÓN A LA SATISFACCIÓN

La
práctica de la mediación me ha hecho navegar a través de situaciones antagónicas,
en mi forma de pensar, de actuar y de una manera muy especial, en mi sentir
hacia las personas que atiendo. Esto último me ha llevado a sentir tristeza,
enojo, frustración, insatisfacción, pero también alegría, admiración, afecto y
satisfacción.

Para
ejemplificar les comparto que en más de una ocasión, después de tener una
mediación muy buena -técnicamente hablando-, en la cual la problemática y los
mediados han requerido que se utilicen todas las técnicas y herramientas ad
hoc
para ese caso, y luego de varias sesiones, resulta que los mediados
deciden no continuar con la mediación, o bien no llegar a un convenio. Esto me
provoca insatisfacción y principalmente frustración por no obtener el resultado
esperado; no obstante, lo interesante está en que después de esa mediación, a
la siguiente hora, tengo otra sesión de mediación muy satisfactoria en la que
las técnicas empleadas y el manejo de la comunicación trae un excelente
resultado, de tal manera que los usuarios salen tan complacidos que me transmiten
ese mismo gusto y satisfacción. Nadie podría creer que momentos antes me sentí
frustrada.

Por
ello estoy convencida de que mi trabajo depende de mi empeño y profesionalismo
diario y no del resultado en un convenio, ya que en ocasiones para los mediados
no es el tiempo de construir un acuerdo y lo que compartieron en mediación
requiere quizá de madurar. Así pues, los resultados no los pueden palpar en la
mediación, deberá ser fuera en su vida común en la que encontrarán el resultado
al esfuerzo realizado.

Norma Angélica García Hernández

14.
UNA COMUNICACIÓN EFECTIVA

Siendo testigo indirecto de la angustia y el
desconcierto que provocan el no ser escuchado, ni comprender el actuar de los
demás, es que me he percatado de que los problemas cotidianos que aquejan a la
gente y que les impiden continuar con claridad su camino, en muchas ocasiones
se ven transformados cuando cambian las circunstancias en que se propician la
relación y la comunicación. Cuando se crea la conciencia de la realidad, propia
y ajena; cuando se emplean las palabras adecuadas; cuando se logra la cercanía,
física y espiritual; cuando se aprende a opinar libremente, sin ánimo de
defensas ni agresiones; es que tiene sentido ejercer el poder de decidir sobre
lo que importa de la propia vida y la de los demás.


Juan Julio Garza Chávez


15. MEDIADORES SOFISTICADOS


En el seminario denominado “Nuevas
Tendencias en Mediación”, al hacer su presentación inicial,   Luis Miguel Díaz
comentó que estaba dirigido a “mediadores sofisticados”
Yo al escucharlo me reí y al mismo tiempo me
quedé pensando –sin preguntárselo- qué querría decir con esto.  A  mí
sofisticado me sonó a algo complejo y lo que caracteriza a los mediadores que
conozco aquí, es su sencillez. 
Al darle vueltas y tratar de que me hiciera
sentido lo que Luis Miguel nos ha estado diciendo y mostrando en sus películas
fui comprendiendo que hay una estrecha relación entre la creatividad del arte y
la ciencia con la mediación, ya que ambos implican procesos de creación
complejos.
Concluí que; llegar a la sencillez de
mediadores sofisticados, solo es posible cuando éstos han pasado, por todo un
proceso complejo que combina una serie de características, genéticas, de
aprendizaje, constancia, creatividad, amando lo que se hace y con gusto por
hacerlo cada día mejor.
Esta reflexión me trajo las palabras de un
mediado que al despedirse  textualmente me dijo:
 “Veo que ustedes hacen su trabajo con amor
y esto hace maravillas… vi algo que pensé que no existía: un lugar que depende
del gobierno y en el cual hay personas con gran profesionalismo, que tratan con
una gran calidez  humana y que en lugar de provocar pelito, provocan la calma” 



Dolores Gutiérrez-Zamora

16.
ASIDERO E INNOVACIÓN

Participar
en el curso de “Nuevas Tendencias en Mediación” ha sido positivo en diversos
aspectos, uno de ellos es darme la oportunidad de repensar sobre las palabras
“asidero” e  “innovación”. ¿Qué entiendo por ellas?, por la primera, aquello
que sirve de ayuda o apoyo en la adversidad, por innovación, algo positivo que
debe ser impulsado.

Me
permito compartir una experiencia, un procesado por el delito de robo agravado,
cansado de enfrentar a la justicia tradicional, dio el primer paso, tomar como
asidero a la Mediación Penal, reconociendo el daño causado buscó el encuentro
cara a cara con su víctima, ávido de explicarle que  necesitaba dinero para
comprar medicamentos que le aminoraran el dolor a su madre enferma de cáncer;
necesitaba ser escuchado, no sólo buscaba el otorgamiento de un perdón.

En ese
momento comenzaba mi labor como facilitadora, ser el puente de comunicación
entre los protagonistas fue una tarea difícil, no sólo requería de ingenio o
imaginación, necesitaba un grado de tensión, de nervio y riesgo en el acto de
innovar una sesión de mediación, ya que es un desafío proponer una forma de
resolver el conflicto, no así la solución al mismo.

Dentro
de éste aprendizaje, un logro fue que la víctima literalmente “se puso en los
zapatos” de su ofensor, le cuestionó cuánto dinero había gastado en su proceso
judicial y al escucharlo, mencionó que no se atrevía a pedirle una reparación
del daño económica, únicamente su petición fue que no le causara un daño
futuro, finalmente, acordaron acudir juntos al Juzgado de Paz Penal, con la
intención de que la víctima otorgara el perdón.

Por
lo anterior, es dable asentir que, a diferencia de la sentencia condenatoria
que en su momento hubiera dictado un Juez, el resultado que se obtuvo en el
proceso de Mediación, fue que tanto la víctima como el ofensor: “están listos
para encontrar cobijo social”.

Ana
María Hernández Sánchez

17.
NI MÁS NI MENOS

Ni
más ni menos, a casi 5 años mediando conflictos, he tenido la oportunidad de
asomarme al corazón y a los pensamientos de tantas personas, todas tan distintas
entre si, pero con un denominador común: que al estar distraídos mirando
solamente lo que sienten, piensan y creen del conflicto y así nutrirlo día con
día, no miran hacia los buenos recursos creativos con los que cuenta, para
transformar aquello que necesitan transformar, y así solucionar su conflicto.
Como mediador ayudo a que los mediados contemplen nuevamente esos recursos, y
no sólo eso, sino que los utilicen en el aquí y ahora para solucionar lo
necesario y mejorar la relación que a futuro pueda subsistir entre ellos.
Trabajar en pro de que los mediados perciban sus recursos creativos, ha
requerido que trabaje mucho más en mi propia creatividad y que pueda utilizarla
de forma más consciente en el proceso de mediación. La mediación es para mi, en
esencia, un medio muy rico para propiciar la construcción de procesos
creativos, ¡Aún en aquellos en los que no se alcanza acuerdo escritos o
legales! ya que en esos casos también, por el sólo hecho de haber estado en
mediación, ahora saben que deberán, en algún momento, que transformar algo en
ellos y en su relación con el otro, si desean finalizar con su conflicto.  El
mirar de esta forma la mediación, me hace recordar la reflexión que una vez
dijo Albert Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo
mismo
”. Que la forma de alcanzar resultados constructivos, es deseable,
siempre, haciendo lo que se hace en mediación, algo diferente siempre, ni más
ni menos, o como lo dijo el Maestro Jaime Sabines:

No quiero convencer a nadie de nada:

No quiero convencer a nadie de nada.

Tratar de convencer a otra persona es indecoroso,

es atentar contra su libertad de pensar o creer o de hacer lo que le dé
la gana.

Yo quiero sólo enseñar, dar a conocer, mostrar, no demostrar.

Que cada uno llegue a la verdad por sus propios pasos,

y que nadie le llame equivocado o limitado.

¿Quién es quién para decir “esto es así”?, si la historia de
la humanidad

no es más que una historia de contradicciones y de tanteos y de
búsquedas…

Víctor
Jiménez Rodríguez

18. 
UN EQUIPO BIEN PREPARADO

Mi
participación comprendió la preparación del curso. Me sentí comprometida a
compartir mi experiencia. Desde un principio le había comentado a Luis Miguel
que consideraba un reto el preparar un curso para el Centro de Justicia Alternativa,
ya que previamente había tenido la oportunidad de convivir con muchos de ellos.

Desde
mi primer acercamiento con el Centro, pude ver que el equipo que lo formaba,
era un grupo de mediadores excelentes, y en la medida en que compartían sus
experiencias a lo largo del tiempo, me di cuenta también de su enorme capacidad
de mejorar, así como de su facilidad de percepción en las sensibilizaciones.

Después
de mucho pensar, recordé que además de admirarlos como mediadores, los admiro
como personas, ya que es gente con la que he reído y platicado. Fue en ese
momento en el que me di cuenta del gran error que cometía al intentar separar
esas dos partes de ellos, su parte humana y su parte negociadora.

A
partir de mi fidelidad y confianza en el método de CINEGOCIAR®, descubrí que
podía compartir con el grupo una de mis películas favoritas: Despertando a la
vida (Waking life), esperando que la disfrutaran como yo. Vaya agradable
sorpresa tuve al recibir comentarios elogiosos por Luis Miguel, Francisco y
hasta por Messenger, del impacto que había tenido en el curso. Gracias por sus
palabras y realmente espero verlos pronto.

Frida Macías

19.
VOLUNTAD EN MEDIACIÓN

Cuando
pienso en voluntad viene a mi mente la sensación agradable de encontrar
personas que acudan con la idea de resolver conflictos a través del diálogo, o
bien con la perspectiva de encuadrar las piezas de su rompecabezas con las del
otro, hasta complementar una estructura que les permita ver nuevas perspectivas
de lo que creían era definitivo.

Sin
embargo, es sorprendente escuchar la inmensidad de pensamientos, ideas,
expectativas y necesidades que se desbordan en redes de confusión respecto a sí
mismos y la percepción de los demás. Esto último es lo que dirige mi atención
hasta preguntarme ¿dónde está aquella cosa intangible llamada voluntad y cómo
poder transformarla en  algo palpable dentro del procedimiento de mediación?,
sin embargo no es fácil pensar en centrar los sentidos y además trabajar  con
algo que carece de materialización y no por ello es menos importante que lo que
se aprecia a través de la observación, siendo la voluntad un factor fundamental
que puede ayudar a predecir el éxito que se tendrá a lo largo del
procedimiento.

No
obstante, el mantenerse como espectador no es suficiente, pues se requiere la
intervención del mediador con técnicas específicas que ayuden a desenredar las
redes confusas de pensamiento para observar paso a paso la transformación de
cada idea hacia un objetivo distinto que motive a los usuarios a la búsqueda de
nuevas soluciones,  una apreciación distinta de su realidad y como consiguiente
al comienzo de una responsabilidad compartida encaminada al acuerdo.

Tania
Gabriela Martínez Plascencia.

20.
SOMOS ESCUCHA, SOMOS PRESENCIA


Mis
ojos se nublan,

mis
sueños se quiebran,

no
puedo decirlo,

me
ahoga tu ausencia.

Y
en este silencio,

en
esta condena,

florece
una aurora

que
se hace conciencia.


Susurra
esperanza,

promete
respuestas,

me
abraza la escucha,

el
encuentro se acerca.


Serena
armonía,

mi
canto se eleva,

palabras
amables

restauran
mi esencia.


Me
vuelvo persona,

me
hago presencia,

mis
ojos te miran

y
muere tu ausencia.


Mis
manos te abrazan,

te
siento tan cerca,

mi
alma te busca,

tus
ojos me encuentran,

hoy
somos escucha,

hoy
somos presencia.


María
Teresa Mendoza Dávila


21. OTRO FIN DE LA MEDIACIÓN

Durante
nuestra vida hemos formado parte de situaciones que pudieran ser sencillas y
que hemos complicado su resolución, quizás por no saber cómo enfrentarlas o
creyendo que al evadirlas se irán y desaparecerán o, es tan grande el enojo que
nos cegamos y no encontramos puertas que nos conducen a un fin diferente,
creemos que todo se viene abajo y perdemos creencia en nosotros mismos, en los
demás y por ende en el sistema judicial, recriminamos a todos la insatisfacción
a nuestros deseos y necesidades, sin ser capaces de construir junto con la otra
persona una posible solución justa y equitativa.

Sin
embargo, ¿hasta dónde quiero comprometerme respecto a mis propias decisiones?
¿Qué tan dispuesto estoy en escuchar al otro?

La
mediación es una forma de vida que invita a las partes a escucharse y cada uno
hace saber al otro como vivió el acontecimiento, hasta donde lo afectó y que
consecuencias sufre. El hecho de no buscar un culpable con una etiqueta de “Dañino
para la salud”, hace que se genere un ambiente de confianza mediante el cual
compartan impresiones y borren fantasmas en torno al problema que les afecta.

 De
ahí que la mediación es un vehículo de paz que ofrece la oportunidad de
devolver la confianza y el poder a las personas al sentirse capaces de asumir
el papel que jugaron en la materialización de una conducta a la que se le ha
denominado delito, que pueden solucionarlo y construir una relación diferente a
raíz de ésta vivencia.

Y
tú que sabes de mí

¡No
estoy loca! Exclama Ana, quien eres tú para decirme que necesito ayuda
Psiquiátrica.

Al
sentirse acusada en mediación por su esposo, comenta que se sentía que todos
estaban en contra de ella para volverla loca, que no hallaba la forma de decirle
a sus hijos que no eran los responsables de la toma de decisiones en torno a la
relación de pareja, que sentía un peso enorme por mantener de pie la familia,
la casa y el cuidado y atenciones de él, ¿y eso es estar loca? Preguntaba una y
otra vez.

Durante
su primer encuentro platicaron de manera activa en torno a sus inquietudes,
necesidades y metas, sintiéndose liberada de haber descargado lo que llevaba a
cuesta, sin embargo había mucho dolor en torno a la acusación de su supuesta
depresión, no pudo evitar Ana que esta situación le resultara muy cansada y
difícil de abordar, al reconocer que esperó mucho de la relación en torno a
acciones que dependía del otro y no de ella, que apostó más de lo que en
realidad podía recibir.

Dejó
de vivir por ella y vivir para otros, al sentirse escuchada y revalorada por su
esposo, recobró la confianza en sí misma, y sabía que ella podía hacer muchas
cosas a su favor, que solo bastaba identificar sus propias necesidades y metas.
Su esposo refería que para él era importante la imagen y que Ana había perdido
toda intención de vivir, que ya no se arreglaba y que prefería estar en la
cocina llorando por todo y nada, sin embargo,  al  darse la oportunidad de
reconocer lo cómodo que resultaba para él el hecho de que Ana se encargara de
hacer funcional el hogar y la relación resultó de mucho beneficio ya que rompió
con la forma de recriminarse y dar diagnósticos, beneficiando una comunicación
afectiva y efectiva.

Julián Nava Hernández

22. SERVICIO DE MEDIACIÓN:
UN REENCUENTRO CON EL SER HUMANO

Los
habitantes de la Ciudad de México están encontrando en la mediación no
únicamente un espacio de dialogo constructivo y de negociación, elemento
fundamental para la consolidación de relaciones democráticas; además, se están
percatando que este procedimiento aporta un lenguaje y un esquema de
comunicación tan abierto, flexible y generoso que humaniza las controversias y
genera confianza hacia los prestadores del servicio.

Si
todos los que trabajamos en alguna entidad oficial empleáramos las principales
herramientas de la mediación para atender a la gente, estaríamos recobrando el
verdadero sentido de que exista la función pública.

Estamos
para servir, abriendo nuevas posibilidades de solución de problemas para
nuestros semejantes. Ésta es la única razón de que exista el servicio público,
lo demás es ambición de poder o demagogia.

La
mediación nos ha permitido recuperar lo más importante en un conflicto: su
rostro humano.

En
alguna ocasión, llegó al Centro un hombre de edad avanzada, quien estaba en
silla de ruedas. Con la finalidad de ayudarle a entrar a la sala de mediación,
me permití maniobrar su silla. El señor se me quedó viendo y dijo: “Usted no se
moleste licenciado…” Yo le contesté: “Estamos para servirle”. Él solamente
sentenció: “Que Dios lo bendiga”.

Ese
día me sentí pleno.

Víctor M. Navarrete
Villarreal

23. ¿QUÉ ES HACER JUSTICIA? ¿QUIÉN DEBE HACERLA?

Dar
a cada quien lo suyo, vivir honestamente, no perjudicar a otro; son los
principios que Ulpiano dio a conocer, ¿cómo poder hacer esto en  un sistema
legalista?, ¿cómo lograr esto en el plano terrenal, ¿sólo son los Dioses
quienes tienen la absoluta verdad, pues son ellos quien observan todo?, ¿será
una quimera o una utopía?.

Las
personas somos capaces de construir relaciones con otras iguales; sin embargo,
éstas relaciones no siempre resultan como queremos, así en la esperanza y
búsqueda de la justicia y la reconstrucción de las relaciones; se acude
tradicionalmente ante un tercero, en quien se confía la aplicación de la ley,
en la búsqueda de la verdad absoluta; pero… ¿la verdad absoluta existe y quién
la conocerá?

La
verdad la conoce cada uno de los protagonistas, no siendo absoluta porque tan
sólo es la percepción individual de los hechos; por lo que el tercero ¿cómo
conocerá la verdad verdadera?, ¿sólo a través de los medios probatorios que son
manipulables?

En
mi vivencia como abogada y como aprendiz de mediadora, puedo decir que no son
todos los conflictos susceptibles de mediar; pero sí todos los conflictos
pueden llegar a un ámbito jurisdiccional, sin obtener los resultados muchas
veces esperados, la diferencia la hace la voluntad, debido a que existen
conflictos que pueden ser resueltos por uno mismo, con honestidad y sin querer
hacer daño a la otra persona; éstos conflictos son ideales para que sean
susceptibles de mediar; es decir, en los supuestos planteados ¿qué es
justicia?,  es dar a cada quien lo suyo y quién puede decir que es de cada
quien, las propias partes; pues son ellas quienes saben la historia, las
emociones de los hechos y también en que medida se pueden obligar, ¿cómo lo
saben?, siendo honestos con ellos mismos y con su contrario.

Debe
existir revalorización y la auto responsabilidad del ser humano; si somos
capaces de crear confusión o incumplimiento, también somos capaces de construir
formas de cumplir.

En
la mediación el no perjudicar a otro, dar a cada quien lo suyo y vivir
honestamente son situaciones que imperan; debido que en la medida en que yo
quiera perjudicar al otro me perjudicaré yo, en la medida que yo abuse, el otro
igual me lo hará y si soy deshonesto ¿a quién engañaré a la otra persona o a mí
mismo?                               

Sofía V. Quintal R.

24.
RAZONA ANTES DE ACTUAR

El
hecho de tener que convertirte en un mediador, te da elementos de poder de
convencimiento para desatorar el conflicto que se te presenta, lo interesante
de esta situación, es poder tener la calidad humana, que te permita persuadir a
las personas en conflicto.

No
menos resulta cierto, que para quien observa desde un punto de vista diferente
la  mediación, ésta, resulta una labor ardua, sin embargo, el mediador debe
actuar con extrema cautela, para poder dirimir la controversia.

La
mediación como medio de solución a conflictos, como labor cotidiana, es mejor
que nada, hacer que las personas tengan conciencia, sean consientes y
consientan el convenio.

CONCIENCIA.-
El mediador, les hará recapacitar de lo sucedido, y sobre todo poder plantear
con destreza una amigable composición.

CONSIENTES.-
Porque los mediados, se pondrán a disposición de una persona con CAPACIDAD
LEGAL, HUMANA Y ESPECIALISTA EN MEDIACIÓN, con el objetivo de resolver el
conflicto.

CONSENTIR.-
Que el hecho de acudir al Centro de Justicia Alternativa, a resolver un
conflicto, les dará la pauta de ACEPTAR, el mecanismo de resolución que
establece o propone el mediador, SIEMPRE PROCURANDO EQUIDAD Y JUSTICIA.

Oscar
Héctor Velázquez Pérez

CONCLUSIÓNES

Los
mini ensayos muestran como un proceso facilitador de soluciones negociadas por las
partes en un conflicto, puede ser vivenciada desde un sinnúmero de marcos de
referencia por mediadores experimentados.

Como
esperanza y satisfacción, como magia, como confusión, como satisfacción
personal, como arte,  como sueño-realidad, como inteligencia intuitiva e instintiva,
como canción, como oportunidad de crecer, como camino de la frustración a la
satisfacción, como comunicación efectiva, como estrategia sofisticada, como
asidero e innovación,  como escucha y presencia,  como voluntad, como
compromiso, como vehiculo de paz, como reencuentro con el ser humano, como
medio para hacer justicia, como razonar antes de actuar.

Desde
la perspectiva
de sus orígenes, o de su desarrollo, o de sus efectos, a través de sentimientos
o pensamientos, como mediador o como mediado, como mandato de la autoridad, con
un lenguaje en prosa o en poesía, pensando en el proceso o en sus resultados,
comparándola con otros medios de solución de conflictos, como experiencia
educativa o de auto conocimiento, como reflexión de casos concretos, como
política de administración de justicia, como una opción que los mediados
desconocían.  

El
hilo común fue el reconocimiento a que en cada situación de conflicto hay que
escuchar y observar las versiones de la partes, contextualizar dichas versiones
y decidir que hacer o no hacer, y cómo hacerlo.  

                        author

Luis Miguel Diaz

Luis Miguel Díaz, unfortunately now deceased, fathered four children and distrusted language, theories and authority, including his own as a father. Admires artists and scientists and their lives. He received his Law Degree at UNAM, Mexico (1974); and LLM (1976) and SJD (1986) at Harvard University Law School. President of the Interdisciplinary Center for Conflict… MORE >

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