Centro de justicia alternativa de la ciudad de México: testimonios de un curso alternativo sobre mediación


by Luis Miguel Diaz

Luis Miguel Diaz

El CJA fue creado por el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal en 2003.  Ofrece servicios de mediación familiar, civil o comercial y penal. El CJA se ubica dentro de la tendencia mundial y nacional de agregar medios alternos para la solución de conflictos a las tradicionales funciones de los tribunales estatales. El CJA funciona en la Ciudad de México, una de las capitales con más habitantes del planeta. 

No obstante su corta vida, no sorprende que ya existan cientos de testimonios personales de individuos agradecidos al CJA por haber facilitado soluciones negociadas a sus conflictos y por el cambio que operó en sus personas y relaciones personales.

El CIMC es titular de los derechos de la Colección Audiovisual CINEGOCIAR©, registrada como marca en México y en los Estados Unidos de América para servicios de arreglo, educación, formación, esparcimiento, capacitación, y asesoría en el manejo de conflictos legales mediante métodos alternativos.  CINEGOCIAR© muestra lo que no puede decirse a través de fragmentos de cine y música. Desarrolla el pensamiento de que una imagen dice más que mil palabras.   

No había expectativas declaradas de los participantes sino el deseo de mejorar como mediadores y comprometerse con la mediación. Se decidió mirar a la mediación desde una perspectiva artística y científica. 

Se adoptó la hipótesis de que los procesos creativos en el arte y en la ciencia pueden ser similares a los procesos requeridos para la resolución de conflictos humanos complejos, ya que en realidad, muy pocos conflictos humanos resultan simples.

Los participantes son mediadores con amplia experiencia y conocimientos teóricos sobre la mediación. Por ello, se trataba de una capacitación para mediadores interesados en desarrollar pensamientos de autocrítica sobre la mediación, más que información adicional especializada o talleres. El objetivo era emocionarse, pensar, reflexionar y discutir sobre la mediación desde afuera de la mediación.

El camino consistió en aprender y desaprender de los procesos creativos de figuras reconocidas en las artes y ciencias. Principalmente nos concentramos en las vidas y obras del genial pintor Pablo Picasso; del incomparable director y actor de cine Charles Chaplin; del excéntrico filósofo del lenguaje Ludwig Wittgenstein; de los músicos que integraron los Beatles (John Lennon, Paul McCarney, George Harrison y Ringo Starr); del físico pacifista e inventor de la Teoría de la Relatividad Albert Einstein;  del fundador del Psicoanálisis Sigmund Freud; y del creador de la Etiología como ciencia del estudio biológico de la conducta de los animales,  Konrad Lorenz.

También estudiamos fragmentos del cine Waking Life de Richard Linklater, que sirvió como fuente visual y auditiva para conocer puntos de vista de filósofos e historiadores sobre la naturaleza y el sentido de la vida. Presenciamos el arte de transformar en animación las voces y situaciones de humanos de carne y hueso.     

La experiencia fue genuinamente cordial, reímos, hicimos bromas, conocimos puntos de vista novedosos y fuimos enriquecidos por el ambiente de colaboración y superación. La individualidad de cada uno no tuvo ninguna limitante exterior. Vivimos la experiencia de  trabajo en equipo,  

1. ESPERANZA Y SATISFACCIÓN ENCONTRADA

En el servicio de orientación del Centro, que es el segundo contacto que se tiene con las personas que tienen algún problema o diferencia con alguna otra, se le escucha, pero, al momento de que se le explica en que consiste el servicio de mediación que proporcionamos, es un aliciente la aceptación por parte de los usuarios respecto del apoyo que les podemos brindar a través de la aplicación de una alternativa de solución al asunto que los trae al servicio de la mediación.

Misma satisfacción se corrobora cuando nos mencionan que es el tipo de servicio que buscan, ya sea porque no cuentan con la solvencia económica para contratar los servicios de un abogado, o en su caso y la más importante, cuando requieren alternativas de solución, toda vez que no quieren ni desean llegar a un juicio por la relación que se tiene con la otra u otras personas que en muchas ocasiones son familia.

Asimismo, el reconocimiento que se hace al equipo de trabajo, ya concluida una mediación con convenio o sin él, además de que, cuando esto sucede, se ve reflejado nuevamente el esfuerzo que se hace con los mediados, tanto con el solicitante como con el invitado, desde el ingreso de éstos en la recepción, previo a entrar a la orientación y pasar a la mediación por parte de ambos.

Además, el comparativo que se hace en cuanto al servicio que se da respecto de un proceso jurisdiccional y con la atención al usuario que se tiene en el Centro, ya que aquí se trabaja con la persona, con el ser humano y no con el expediente ni con el número con el que se tiene registrado a las partes.

Una satisfacción más es el ver como nuestra labor puede ayudar a las personas a la solución de su diferencia, lo que también se ve reflejado con el resultado de la labor que se hace desde la recepción de ambos mediados, en la orientación al convencer tanto al solicitante como al invitado de que existen formas de solucionar conflictos y que ellos mismos se den cuenta que con voluntad muchas cosas se pueden lograr, como es la elaboración de un convenio al final de la sesiones de mediación y de que éste sea benéfico para ambos.

Miguel Ángel Alvarado Fonseca.

2. LA MEDIACIÓN QUE NUNCA DIRIGIRÉ

Metafóricamente he imaginado a la mediación como un acto de salvamento. Los mediados se encuentran atrapados en las cenagosas aguas de un pantano y acuden al mediador para que les ayude a salir de donde se encuentran. Al acudir están manifestando su deseo de ser salvados de esa situación y desde la orilla el mediador dice las condiciones que han de ayudarlos a salir de su estado.

A partir de la aceptación el mediador se apresta con sus herramientas a realizar la labor, mantiene la comunicación con los mediados y restaura la de ellos. Infunde confianza. Toma las cuerdas de diferentes tipos con las que puedan, aprovechar mejor los esfuerzos de salvamento. En la metáfora, las cuerdas son las preguntas abiertas, cerradas, reflexivas, circulares, etc. A veces se usarán pértigas y todo aquello que a la mano se encuentre y pueda servir a tan delicada labor. De fracasar el mediador, ellos se ahogarán sin remedio, eso lo entiende y acepta el compromiso.

Como dije, desde la orilla, en suelo firme el mediador lanzará cuerdas y usará las pértigas, así como salvavidas, él sabe que no debe entrar al mismo pantano so pena de ahogarse con ellos; mas no por eso deja de meterse hasta las rodillas y llenarse del fango, todo se vale, mientras se haga con destreza y seguridad. Sabe bien que no puede salvar a uno sin salvar al otro, no hay preferencias, sacar a uno sólo es inútil. Sabe igualmente que son los mediados los que deben aplicarse a ser salvados, infundir confianza y más confianza en los resultados, cualquier desmayo o falta de voluntad los llevará al desastre.

Al final la recompensa está en el regocijo de haber cumplido su deber, el agradecimiento de los mediados y un conflicto que ya no hará más daño y todo bajo la cubierta de la confidencialidad.

La mediación y salvamento que nunca podré hacer es la mía propia, yo estaré en el pantano y necesitaré la pericia de un tercero ajeno, que con las mismas herramientas y el mismo amor desee salvarme.

Antonio Anguiano González

3. IMPORTANCIA DE LA CO-ORIENTACIÓNEs en el proceso de orientación, que es el primer paso para ingresar a la mediación, en donde los usuarios manifiestan su caso y posteriormente se les explica el procedimiento de la mediación para que ellos decidan si participan en el o no.En la actualidad estoy co-orientando en el área de mediación penal  un caso de una posible violación entre cónyuges. Es un asunto complejo en el que he logrado que la presunta victima vaya narrando los hechos que ella recuerda. Veo que después de cada sesión de orientación se marcha tranquila y manifiesta que a acudido a otras dependencias de gobierno y en ninguna se siente tan a gusto como en el Centro ya que no se le juzga, ni etiqueta, se le escucha y siente que se le trata con respeto. Esto en lo profesional me hace pensar que el trabajo se esta realizando bien ya que a su vez también se co-oriento al posible ofensor y manifestó que no se sintió juzgado y que si era su interés participar en la mediación con su pareja ya que el servicio y el respeto que se les brinda es muy humano.

Aime Ávila García

4. LA MAGIA DEL CAMBIO

La Mediación es una forma de vida… tú eliges! Es un arte…. Es el arte de ser creativo, de perfeccionar, de hacerlo tu propia y especial forma de vida, como una melodía que poco a poco entra en tu mente y que sin planearlo es parte de ti. Cada vez que te enfrentas a alguna situación en la que tengas que resolver, florece tu instinto de “mediación” y como una luz te conduces a la solución. Mediador: Crea, transforma, haz brotar como la noche a las estrellas, las palabras precisas que atrapen al más escéptico, palabras escritas de corazón, quedando inmortalizada tu obra como un hermoso arco iris que ilumine todo cuanto te rodea. Se el artista que crea mediante trazos de imaginación algo sublime. El artista que inspire las notas musicales que salgan del alma de sus mediados. Sé el mago que protagonice… la Magia del Cambio...... ¡La Mediación!!!

Laura Rosalba Aviña Chávez

5. CONFUSIÓN

Mi estadía de cuatro años en el Centro, ha producido en mi idea de “comunicación” un giro de ciento ochenta grados.

A la fecha, de lo que se conoce, la raza humana es la única entre los seres vivos que posee un lenguaje verbal y escrito y, sin embargo, ello no implica que tenga una buena convivencia con los habitantes del planeta, derivado según mi particular punto de vista de que, a pesar de ser entes sociales porque vivimos en comunidad y necesitamos de nuestros congéneres para sobrevivir, somos en el fondo profundamente individualistas.

Esta dualidad, en la que predomina la mayor de las veces nuestra individualidad, jerarquiza nuestra conducta y crea conflicto en la convivencia diaria.

Agravando lo expuesto, somos duales en nuestro interior, yo interno y yo en acción, ya que lo que pensamos no siempre es lo que decimos, y tampoco lo decimos es lo que entienden los demás.

En el Centro he aprendido, a veces suavemente y otras tantas de manera no tan agradable que no debo “desembuchar” lo que creo que pienso y supongo los demás comprenden. La comunicación asertiva es la base de toda relación sana y las relaciones sanas crean un ambiente armónico y pacífico, semilla de la creatividad en el trabajo y en la vida familiar y social.

Enriqueta Bejarano Alfonso

6. SATISFACCIÓN PERSONAL

El ver una lágrima en los ojos de los mediados y escuchar las palabras de gratitud que me dicen, el que sean ellos los que observan mi forma de conducir el procedimiento, no sólo el mismo en sí, sino decirme que se dan cuenta de que amo mi trabajo, que encuentran en la mediación la justicia, en mi desempeño la calidad y calidez humana, o escuchar que les he cambiado la vida, me llena de profunda satisfacción porque me doy cuenta que logro mi objetivo al ser parte de un dialogo, y por ello agradezco a quien me permitió involucrarme en esa solución y me tuvo confianza para contarme cosas tan personales y propias que a nadie más les podrían confiar, el que me hayan dejado participar de esos momentos tan importantes en su vida que los llevaron a la reflexión y al cambio cuando este se dio.

Yolanda Beltrán Becerra

7. CREACIÓN-RETRIBUCIÓN

En un mundo tan convulsionado como este en el que nos ha tocado vivir, en el que los conflictos se acrecentan y lejos de constituir una oportunidad de crecimiento y transformación personal y social, se convierten en todos los ámbitos de la vida cotidiana en vehículos de agresión para lograr cada quien lo que quiere, imponiéndose sobre los demás, independientemente de los efectos que su violencia produzca, surgen oportunidades en la vida, como la que me tocó vivir con la creación del Centro de Justicia Alternativa del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, y así contribuir en la construcción de un pequeño eslabón en la larga cadena que dentro del campo de las controversias entre los seres humanos éstos han hecho para armonizar sus diferencias, constituyendo una luz de esperanza en la histórica epopeya de nuestra sociedad de conformar estructuras en las que las cualidades inherentes al hombre como la bondad, la comprensión, la solidaridad, la colaboración, ahora casi proscritas, se convierten en hechos de reconstrucción, satisfacción y paz, como lo hizo ayer con la conciliación, hoy con la mediación.

Después de un largo camino de aprendizaje en el que encontré una cultura superior de armonía frente al conflicto, convencida de la necesidad de desarrollar e impulsar al interior de nuestra Ciudad metodologías y prácticas eficientes que coadyuvaran al cambio de nuestro violento paradigma cultural para resolver nuestras diferencias, acepté en el año 2001 el reto de arribar a una nueva forma de resolución de conflictos, apta para coexistir con las formas tradicionales, en el seno del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, capaz de constituirse en un espacio de materialización de la justicia y transformación humanas; y así me comprometí con la mediación como una experiencia de vida. En el año 2003, quedó sembrada, y poco a poco, en medio de un contexto hostil, ha germinado con sabiduría, sensibilidad, fortaleza y notoriedad; aún hay mucho que desbrozar a su alrededor, que abonar y regar, pero su posición ya es firme, y para continuar, posee los nutrientes de calidad que con ella se formaron; llegó el momento de soltarla, con sus propios componentes deberá seguir su destino, hasta su consumación en la historia de una institución, de una Ciudad, de una Nación y del mundo, pues ya ha parlamentado con sus pares de otras latitudes y es equivalente, me refiero al Centro de Justicia Alternativa del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal y a su servicio de mediación.

El compromiso contraído de la creación va quedando atrás, más la retribución ha sido enorme, pues la investigación me dio el conocimiento nuevo y la emoción de un mundo alentador, así como el descubrimiento de seres humanos maravillosos, llenos de sabiduría, entusiasmo y generosidad, que me entregaron con amor un nuevo paradigma cultural; el diseño, me permitió la exaltación de la creación; la instrumentación, la emoción y la creatividad  de la preparación; la realización, la alegría y goce de la obra acabada; la operación, la oportunidad de corregir y volver a aprender; la evaluación, la satisfacción de haber participado con conocimiento, entrega y profesionalismo; y la retirada, la placentera sensación de ver rostros satisfechos y con ello la impresión de haber contribuido con algo para esta sociedad que me dio lo que soy.

Rosalía Buenrostro Báez

8. ARTE ES MEDIAR

Mediar, es arte y arte es mediar. En la obra maestra de mi vida, he tenido la fortuna de representar uno de los papeles más hermosos y relevantes de mí carrera profesional: ser mediadora en el Centro de Justicia Alternativa. He tenido la oportunidad de bosquejar un sin fin de acuerdos, elaborados por personas que han creído en la bondad de la mediación, y para las que algunas, esos compromisos han simbolizado “un comenzar para terminar” la relación, que alguna vez hubo entre ellas; mientras que para otras, han significado “un terminar para comenzar”, una etapa nueva en sus vidas.

Por tanto, cada vez que comienzo una mediación, el lienzo de las posibles soluciones al conflicto se encuentra en blanco. Sin embargo, poco a poco, de sesión en sesión, los mediados junto conmigo, vamos pincelando la forma y fondo de la pintura de sus deseos. Ellos con su voluntad y propuestas para resolver el problema y yo, con el desarrollo de mis habilidades mezcladas en la paleta de la creatividad y aplicadas con la espátula de la técnica, para ayudarlos a comunicarse constructivamente en el presente y futuro.

Así, he podido constatar que el simple y fino trazo de frustración o impotencia existente en los mediados, al no ver resuelto su problema, es el mismo -aunque con distinta intensidad-, en cualquier tipo de conflicto, mientras vivan en él.

Me he percatado también, de otros trazos que perfilan el continuo ir y venir de sonrisas caudalosas y lágrimas desembocadas, como el fluir de la corriente de un gran río. Sí, un río en el que las emociones de los participantes, sus sentimientos, intereses y necesidades convergen, en la mayoría de los casos, en profundos compromisos de vida, matizados de un intenso azul que al verse reflejados, los invita a cumplirlos hasta sumergirse en ellos.

Al finalizar cada procedimiento, recibo el premio más aclamado por la academia de la mediación: “El que los mediados estrechen sus manos bañadas con pintura indeleble de diversos colores como lo son el de la comprensión, el perdón, cambio y satisfacción mutua, con un brillo intenso de voluntad”.

Andrea Casillas Legarreta

9. MEDIACIÓN: SUEÑO-REALIDAD

Como parte de nuestra realidad en todo aspecto de la vida nos enfrentamos al conflicto, pero, en virtud de que también el mundo de los sueños forma parte de la realidad, grandes idealistas han retomado formas alternas de resolverlo de forma eficaz como la mediación; he aquí donde se empieza a soñar.

Como servidor público, he tenido variadas experiencias, pero quiero compartir en especial dos conmovedoras. Como proyectista de un Juzgado me percaté que uno de los conflictos que se fue complicando con el avance del proceso trataba de una persona que por un atropellamiento perdió una de sus piernas. El asunto no era complejo por el expediente en sí, sino mas bien, por el manejo de las emociones inherentes al ser humano, tiempos, citas y la nula comunicación que existía entre las partes. Terminó después de casi dos años, con una sentencia que a nadie dejo satisfecho, (fue como un sueño largo, pesado, cambiante y sin rumbo fijo, por no decir una pesadilla).

Posteriormente, la vida me dio la oportunidad de cambiar de trabajo y ser afortunado en pertenecer a este selecto grupo de soñadores, por lo que, en un programa piloto instaurado en algunos juzgados de paz, viví la experiencia de conocer un asunto muy similar al expuesto previamente. El agraviado también perdió una pierna por un atropellamiento, el tenía 18 años cuando sucedió (le cambió su vida por completo). Mi tarea como mediador, fue establecer puentes de comunicación entre las partes, en las condiciones que permitía el espacio en juzgado poco idóneo, la incomodidad, las audiencias detrás de la mesa en que se trabajó y la curiosidad de las personas presentes en ese lugar; por algunas circunstancias fuera de mis manos no se llevó a cabo la mediación en el CJA, pero el trabajo realizado en juzgado y el entendimiento de las necesidades de cada una de las partes, permitió que en aproximadamente 6 horas en sesiones diferentes llegaran a un convenio, evitándose un proceso penal largo, exhaustivo y poco fructífero, en el que interviniera todo el personal del juzgado durante un mínimo 4 meses, por lo cual, ese fue un lindo sueño que terminó con la reparación del daño, el otorgamiento de un perdón, un apretón de manos y los buenos deseos de las partes.          

Ello, entre otras cosas me ha convencido en dejar que los sueños sean parte de la realidad que vivimos, la mediación como programa bondadoso que incita a la reconciliación y el perdón, es un complemento al sistema de justicia tradicional, que cuenta con algunas ventajas frente a éste y el plus de la ausencia de persona ajena que solucione el conflicto, dando como resultado que los acuerdos se cumplan por convicción y no por obligación; así pues, si Morfeo como dios del sueño,  se encargaba de construir los sueños de quienes dormían y de dar apariencia humana a las personas que en ellos aparecían, nosotros como mediadores permitamos que el sueño de la mediación se haga cada vez mas latente para humanizar la impartición de justicia; y jamás debemos pasar por alto que nuestra realidad se debe traducir en la autoconciencia de que nosotros los mediadores somos parte de los sueños de miles de personas, por ende, amigos, los invito a transformar sus sueños y los propios en una evidente realidad.     

Alfonso Castrejón Alcocer

10. LA INTELIGENCIA INTUITIVA Y LA INSTINTIVA

La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un sirviente fiel.  Hemos creado una sociedad que honra al sirviente y ha olvidado el regalo. Albert Einstein.

Los instintos y las emociones son tan importantes para la sobre vivencia, que la naturaleza nos dotó de ellos en nuestro equipaje biológico.

Hemos aprendido de la importancia del mundo subjetivo, que es la forma en como entiendo y veo el mundo, que para efectos prácticos es más importante que el mundo exterior  o “real”

En ese mundo interior se encuentra la información de nuestros instintos y emociones. ¿Cómo se manifiesta esta información? ¿Cómo la puedo conocer? ¿Por qué me es de utilidad?

Los psiquiatras después de innumerables horas de estudio, interpretan los sueños y emociones logrando darles un significado, que será o no de importancia o utilidad para el sujeto que están analizado. Pero no todo el mundo estudia psiquiatría.

La propia naturaleza nos dotó de la inteligencia instintiva y la intuitiva, de instintos y emociones, que como no se pueden crear, porque ya existen, lo que puede hacerse es reconocerlas y sensibilizarse acerca de ellas, para así ver cuales utilizo bien y cuales mal, aprendiendo y desaprendiendo, a través de escenas que nos hacen ver como reacciona y lo que siente el ser humano ante situaciones dadas, y desaprender y aprender de estas imágenes.

El mundo ya reconoce los distintos tipos de inteligencias, por lo que si ya sabemos de su existencia e importancia, el reto es aprender de ellas, que hasta ayer se encontraban olvidadas. 

Francisco Conde A.

11. MEDIACIÓN ES CANCIÓN

Quiero mediar y cantar.

Y ¿cómo?

¿Qué acaso no se media la diferencia convertida en indiferencia?

Quiero ser canción a tu emoción.

Escucha tu dulce melodía,

No pierdas el sol de cada día,

Mejora en cada sinfonía,

Llenando de pasión la sensación que hay en tu corazón,

Y descubre en ti la paz de la razón.

Quiero oír, mirar, palpar y comprender,

Que ya no quieres contender,

Porque se que ya no sabes más qué hacer.

Te pregunto…

¿Qué quieres cuando con el otro difieres?

Ven, te invito a decir hasta que puedas reír,

Podrás pensar, sentir, llorar, enojar y lamentar,

Entonces, podrás optar por cambiar,

Sólo construye, déjate llevar y transformar,

Hasta la cima conquistar.

Hilvia Angélica Díaz Garay

12. OPORTUNIDAD DE CRECER

Un conflicto, más que un problema, creo que puede ser una oportunidad de crecimiento humano; cada sesión de mediación en el Centro de Justicia Alternativa me ha dejado en claro esa posibilidad.

Alguna vez escuché decir a un experto en mediación que somos como somos porque así aprendimos, que no somos de otra manera porque no sabemos; esto me dejó una gran enseñanza: para crecer hay que vencer el miedo al cambio. Privarme de la oportunidad de corroborar que hay cosas mejores en la vida, más allá de lo que conozco y me resulta “confortable”, puede ser la diferencia entre ser feliz y no llegar a serlo nunca. Y qué es la justicia?: yo creo que es la satisfacción del ser humano, es precisamente lo que le permite lograr la felicidad.

Igualmente, considero que la capacidad de sobreponerse a las adversidades es inherente a la condición humana. De persona a persona puede variar esa capacidad, dependiendo de la historia de vida, de las raíces y orígenes, y de la formación individual, pero siempre existe, está latente; algunos somos “más lentos” que otros, pero todos tenemos ese potencial; al menos, yo he visto eso en la mediación.

La mediación, en mi experiencia, es una vivencia única, una lección de vida, un aprendizaje constante; sin embargo, existe un impedimento para poder encontrar en ella siempre el resultado exitoso: lo impredecible y caprichosa que a veces es la naturaleza del ser humano; no obstante, soy un firme convencido de que cada persona decide su futuro y tiene el potencial de encontrar lo que busca.

No encuentro nada más satisfactorio en mi trabajo que ver a una persona que, independientemente de formalizar en un convenio la solución a su conflicto, se vaya agradecida por lo que vivió, sorprendida por saber de la existencia de un lugar como el CJA, pero sobre todo, dispuesta a afrontar los retos del cambio y a tratar de sobreponerse a los conflictos inevitables en la vida, aprovechando así la experiencia de la mediación, que ofrece una invaluable oportunidad de crecer.

Raúl Espinosa Hernández

13.  DE LA FRUSTRACIÓN A LA SATISFACCIÓN

La práctica de la mediación me ha hecho navegar a través de situaciones antagónicas, en mi forma de pensar, de actuar y de una manera muy especial, en mi sentir hacia las personas que atiendo. Esto último me ha llevado a sentir tristeza, enojo, frustración, insatisfacción, pero también alegría, admiración, afecto y satisfacción.

Para ejemplificar les comparto que en más de una ocasión, después de tener una mediación muy buena -técnicamente hablando-, en la cual la problemática y los mediados han requerido que se utilicen todas las técnicas y herramientas ad hoc para ese caso, y luego de varias sesiones, resulta que los mediados deciden no continuar con la mediación, o bien no llegar a un convenio. Esto me provoca insatisfacción y principalmente frustración por no obtener el resultado esperado; no obstante, lo interesante está en que después de esa mediación, a la siguiente hora, tengo otra sesión de mediación muy satisfactoria en la que las técnicas empleadas y el manejo de la comunicación trae un excelente resultado, de tal manera que los usuarios salen tan complacidos que me transmiten ese mismo gusto y satisfacción. Nadie podría creer que momentos antes me sentí frustrada.

Por ello estoy convencida de que mi trabajo depende de mi empeño y profesionalismo diario y no del resultado en un convenio, ya que en ocasiones para los mediados no es el tiempo de construir un acuerdo y lo que compartieron en mediación requiere quizá de madurar. Así pues, los resultados no los pueden palpar en la mediación, deberá ser fuera en su vida común en la que encontrarán el resultado al esfuerzo realizado.

Norma Angélica García Hernández

14. UNA COMUNICACIÓN EFECTIVA

Siendo testigo indirecto de la angustia y el desconcierto que provocan el no ser escuchado, ni comprender el actuar de los demás, es que me he percatado de que los problemas cotidianos que aquejan a la gente y que les impiden continuar con claridad su camino, en muchas ocasiones se ven transformados cuando cambian las circunstancias en que se propician la relación y la comunicación. Cuando se crea la conciencia de la realidad, propia y ajena; cuando se emplean las palabras adecuadas; cuando se logra la cercanía, física y espiritual; cuando se aprende a opinar libremente, sin ánimo de defensas ni agresiones; es que tiene sentido ejercer el poder de decidir sobre lo que importa de la propia vida y la de los demás.

Juan Julio Garza Chávez

15. MEDIADORES SOFISTICADOS

En el seminario denominado “Nuevas Tendencias en Mediación”, al hacer su presentación inicial,   Luis Miguel Díaz comentó que estaba dirigido a “mediadores sofisticados”Yo al escucharlo me reí y al mismo tiempo me quedé pensando –sin preguntárselo- qué querría decir con esto.  A  mí sofisticado me sonó a algo complejo y lo que caracteriza a los mediadores que conozco aquí, es su sencillez.  Al darle vueltas y tratar de que me hiciera sentido lo que Luis Miguel nos ha estado diciendo y mostrando en sus películas fui comprendiendo que hay una estrecha relación entre la creatividad del arte y la ciencia con la mediación, ya que ambos implican procesos de creación complejos.Concluí que; llegar a la sencillez de mediadores sofisticados, solo es posible cuando éstos han pasado, por todo un proceso complejo que combina una serie de características, genéticas, de aprendizaje, constancia, creatividad, amando lo que se hace y con gusto por hacerlo cada día mejor.Esta reflexión me trajo las palabras de un mediado que al despedirse  textualmente me dijo: “Veo que ustedes hacen su trabajo con amor y esto hace maravillas… vi algo que pensé que no existía: un lugar que depende del gobierno y en el cual hay personas con gran profesionalismo, que tratan con una gran calidez  humana y que en lugar de provocar pelito, provocan la calma” 

Dolores Gutiérrez-Zamora

16. ASIDERO E INNOVACIÓN

Participar en el curso de “Nuevas Tendencias en Mediación” ha sido positivo en diversos aspectos, uno de ellos es darme la oportunidad de repensar sobre las palabras “asidero” e  “innovación”. ¿Qué entiendo por ellas?, por la primera, aquello que sirve de ayuda o apoyo en la adversidad, por innovación, algo positivo que debe ser impulsado.

Me permito compartir una experiencia, un procesado por el delito de robo agravado, cansado de enfrentar a la justicia tradicional, dio el primer paso, tomar como asidero a la Mediación Penal, reconociendo el daño causado buscó el encuentro cara a cara con su víctima, ávido de explicarle que  necesitaba dinero para comprar medicamentos que le aminoraran el dolor a su madre enferma de cáncer; necesitaba ser escuchado, no sólo buscaba el otorgamiento de un perdón.

En ese momento comenzaba mi labor como facilitadora, ser el puente de comunicación entre los protagonistas fue una tarea difícil, no sólo requería de ingenio o imaginación, necesitaba un grado de tensión, de nervio y riesgo en el acto de innovar una sesión de mediación, ya que es un desafío proponer una forma de resolver el conflicto, no así la solución al mismo.

Dentro de éste aprendizaje, un logro fue que la víctima literalmente “se puso en los zapatos” de su ofensor, le cuestionó cuánto dinero había gastado en su proceso judicial y al escucharlo, mencionó que no se atrevía a pedirle una reparación del daño económica, únicamente su petición fue que no le causara un daño futuro, finalmente, acordaron acudir juntos al Juzgado de Paz Penal, con la intención de que la víctima otorgara el perdón.

Por lo anterior, es dable asentir que, a diferencia de la sentencia condenatoria que en su momento hubiera dictado un Juez, el resultado que se obtuvo en el proceso de Mediación, fue que tanto la víctima como el ofensor: “están listos para encontrar cobijo social”.

Ana María Hernández Sánchez

17. NI MÁS NI MENOS

Ni más ni menos, a casi 5 años mediando conflictos, he tenido la oportunidad de asomarme al corazón y a los pensamientos de tantas personas, todas tan distintas entre si, pero con un denominador común: que al estar distraídos mirando solamente lo que sienten, piensan y creen del conflicto y así nutrirlo día con día, no miran hacia los buenos recursos creativos con los que cuenta, para transformar aquello que necesitan transformar, y así solucionar su conflicto. Como mediador ayudo a que los mediados contemplen nuevamente esos recursos, y no sólo eso, sino que los utilicen en el aquí y ahora para solucionar lo necesario y mejorar la relación que a futuro pueda subsistir entre ellos. Trabajar en pro de que los mediados perciban sus recursos creativos, ha requerido que trabaje mucho más en mi propia creatividad y que pueda utilizarla de forma más consciente en el proceso de mediación. La mediación es para mi, en esencia, un medio muy rico para propiciar la construcción de procesos creativos, ¡Aún en aquellos en los que no se alcanza acuerdo escritos o legales! ya que en esos casos también, por el sólo hecho de haber estado en mediación, ahora saben que deberán, en algún momento, que transformar algo en ellos y en su relación con el otro, si desean finalizar con su conflicto.  El mirar de esta forma la mediación, me hace recordar la reflexión que una vez dijo Albert Einstein: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Que la forma de alcanzar resultados constructivos, es deseable, siempre, haciendo lo que se hace en mediación, algo diferente siempre, ni más ni menos, o como lo dijo el Maestro Jaime Sabines:

No quiero convencer a nadie de nada:
No quiero convencer a nadie de nada.
Tratar de convencer a otra persona es indecoroso,
es atentar contra su libertad de pensar o creer o de hacer lo que le dé la gana.
Yo quiero sólo enseñar, dar a conocer, mostrar, no demostrar.
Que cada uno llegue a la verdad por sus propios pasos,
y que nadie le llame equivocado o limitado.
¿Quién es quién para decir "esto es así"?, si la historia de la humanidad
no es más que una historia de contradicciones y de tanteos y de búsquedas…

Víctor Jiménez Rodríguez

18.  UN EQUIPO BIEN PREPARADO

Mi participación comprendió la preparación del curso. Me sentí comprometida a compartir mi experiencia. Desde un principio le había comentado a Luis Miguel que consideraba un reto el preparar un curso para el Centro de Justicia Alternativa, ya que previamente había tenido la oportunidad de convivir con muchos de ellos.

Desde mi primer acercamiento con el Centro, pude ver que el equipo que lo formaba, era un grupo de mediadores excelentes, y en la medida en que compartían sus experiencias a lo largo del tiempo, me di cuenta también de su enorme capacidad de mejorar, así como de su facilidad de percepción en las sensibilizaciones.

Después de mucho pensar, recordé que además de admirarlos como mediadores, los admiro como personas, ya que es gente con la que he reído y platicado. Fue en ese momento en el que me di cuenta del gran error que cometía al intentar separar esas dos partes de ellos, su parte humana y su parte negociadora.

A partir de mi fidelidad y confianza en el método de CINEGOCIAR®, descubrí que podía compartir con el grupo una de mis películas favoritas: Despertando a la vida (Waking life), esperando que la disfrutaran como yo. Vaya agradable sorpresa tuve al recibir comentarios elogiosos por Luis Miguel, Francisco y hasta por Messenger, del impacto que había tenido en el curso. Gracias por sus palabras y realmente espero verlos pronto.

Frida Macías

19. VOLUNTAD EN MEDIACIÓN

Cuando pienso en voluntad viene a mi mente la sensación agradable de encontrar personas que acudan con la idea de resolver conflictos a través del diálogo, o bien con la perspectiva de encuadrar las piezas de su rompecabezas con las del otro, hasta complementar una estructura que les permita ver nuevas perspectivas de lo que creían era definitivo.

Sin embargo, es sorprendente escuchar la inmensidad de pensamientos, ideas, expectativas y necesidades que se desbordan en redes de confusión respecto a sí mismos y la percepción de los demás. Esto último es lo que dirige mi atención hasta preguntarme ¿dónde está aquella cosa intangible llamada voluntad y cómo poder transformarla en  algo palpable dentro del procedimiento de mediación?, sin embargo no es fácil pensar en centrar los sentidos y además trabajar  con algo que carece de materialización y no por ello es menos importante que lo que se aprecia a través de la observación, siendo la voluntad un factor fundamental que puede ayudar a predecir el éxito que se tendrá a lo largo del procedimiento.

No obstante, el mantenerse como espectador no es suficiente, pues se requiere la intervención del mediador con técnicas específicas que ayuden a desenredar las redes confusas de pensamiento para observar paso a paso la transformación de cada idea hacia un objetivo distinto que motive a los usuarios a la búsqueda de nuevas soluciones,  una apreciación distinta de su realidad y como consiguiente al comienzo de una responsabilidad compartida encaminada al acuerdo.

Tania Gabriela Martínez Plascencia.

20. SOMOS ESCUCHA, SOMOS PRESENCIA

Mis ojos se nublan,
mis sueños se quiebran,
no puedo decirlo,
me ahoga tu ausencia.
Y en este silencio,
en esta condena,
florece una aurora
que se hace conciencia.

Susurra esperanza,
promete respuestas,
me abraza la escucha,
el encuentro se acerca.

Serena armonía,
mi canto se eleva,
palabras amables
restauran mi esencia.

Me vuelvo persona,
me hago presencia,
mis ojos te miran
y muere tu ausencia.

Mis manos te abrazan,
te siento tan cerca,
mi alma te busca,
tus ojos me encuentran,
hoy somos escucha,
hoy somos presencia.

María Teresa Mendoza Dávila

21. OTRO FIN DE LA MEDIACIÓN

Durante nuestra vida hemos formado parte de situaciones que pudieran ser sencillas y que hemos complicado su resolución, quizás por no saber cómo enfrentarlas o creyendo que al evadirlas se irán y desaparecerán o, es tan grande el enojo que nos cegamos y no encontramos puertas que nos conducen a un fin diferente, creemos que todo se viene abajo y perdemos creencia en nosotros mismos, en los demás y por ende en el sistema judicial, recriminamos a todos la insatisfacción a nuestros deseos y necesidades, sin ser capaces de construir junto con la otra persona una posible solución justa y equitativa.

Sin embargo, ¿hasta dónde quiero comprometerme respecto a mis propias decisiones? ¿Qué tan dispuesto estoy en escuchar al otro?

La mediación es una forma de vida que invita a las partes a escucharse y cada uno hace saber al otro como vivió el acontecimiento, hasta donde lo afectó y que consecuencias sufre. El hecho de no buscar un culpable con una etiqueta de “Dañino para la salud”, hace que se genere un ambiente de confianza mediante el cual compartan impresiones y borren fantasmas en torno al problema que les afecta.

 De ahí que la mediación es un vehículo de paz que ofrece la oportunidad de devolver la confianza y el poder a las personas al sentirse capaces de asumir el papel que jugaron en la materialización de una conducta a la que se le ha denominado delito, que pueden solucionarlo y construir una relación diferente a raíz de ésta vivencia.

Y tú que sabes de mí

¡No estoy loca! Exclama Ana, quien eres tú para decirme que necesito ayuda Psiquiátrica.

Al sentirse acusada en mediación por su esposo, comenta que se sentía que todos estaban en contra de ella para volverla loca, que no hallaba la forma de decirle a sus hijos que no eran los responsables de la toma de decisiones en torno a la relación de pareja, que sentía un peso enorme por mantener de pie la familia, la casa y el cuidado y atenciones de él, ¿y eso es estar loca? Preguntaba una y otra vez.

Durante su primer encuentro platicaron de manera activa en torno a sus inquietudes, necesidades y metas, sintiéndose liberada de haber descargado lo que llevaba a cuesta, sin embargo había mucho dolor en torno a la acusación de su supuesta depresión, no pudo evitar Ana que esta situación le resultara muy cansada y difícil de abordar, al reconocer que esperó mucho de la relación en torno a acciones que dependía del otro y no de ella, que apostó más de lo que en realidad podía recibir.

Dejó de vivir por ella y vivir para otros, al sentirse escuchada y revalorada por su esposo, recobró la confianza en sí misma, y sabía que ella podía hacer muchas cosas a su favor, que solo bastaba identificar sus propias necesidades y metas. Su esposo refería que para él era importante la imagen y que Ana había perdido toda intención de vivir, que ya no se arreglaba y que prefería estar en la cocina llorando por todo y nada, sin embargo,  al  darse la oportunidad de reconocer lo cómodo que resultaba para él el hecho de que Ana se encargara de hacer funcional el hogar y la relación resultó de mucho beneficio ya que rompió con la forma de recriminarse y dar diagnósticos, beneficiando una comunicación afectiva y efectiva.

Julián Nava Hernández

22. SERVICIO DE MEDIACIÓN: UN REENCUENTRO CON EL SER HUMANO

Los habitantes de la Ciudad de México están encontrando en la mediación no únicamente un espacio de dialogo constructivo y de negociación, elemento fundamental para la consolidación de relaciones democráticas; además, se están percatando que este procedimiento aporta un lenguaje y un esquema de comunicación tan abierto, flexible y generoso que humaniza las controversias y genera confianza hacia los prestadores del servicio.

Si todos los que trabajamos en alguna entidad oficial empleáramos las principales herramientas de la mediación para atender a la gente, estaríamos recobrando el verdadero sentido de que exista la función pública.

Estamos para servir, abriendo nuevas posibilidades de solución de problemas para nuestros semejantes. Ésta es la única razón de que exista el servicio público, lo demás es ambición de poder o demagogia.

La mediación nos ha permitido recuperar lo más importante en un conflicto: su rostro humano.

En alguna ocasión, llegó al Centro un hombre de edad avanzada, quien estaba en silla de ruedas. Con la finalidad de ayudarle a entrar a la sala de mediación, me permití maniobrar su silla. El señor se me quedó viendo y dijo: “Usted no se moleste licenciado…” Yo le contesté: “Estamos para servirle”. Él solamente sentenció: “Que Dios lo bendiga”.

Ese día me sentí pleno.

Víctor M. Navarrete Villarreal

23. ¿QUÉ ES HACER JUSTICIA? ¿QUIÉN DEBE HACERLA?

Dar a cada quien lo suyo, vivir honestamente, no perjudicar a otro; son los principios que Ulpiano dio a conocer, ¿cómo poder hacer esto en  un sistema legalista?, ¿cómo lograr esto en el plano terrenal, ¿sólo son los Dioses quienes tienen la absoluta verdad, pues son ellos quien observan todo?, ¿será una quimera o una utopía?.

Las personas somos capaces de construir relaciones con otras iguales; sin embargo, éstas relaciones no siempre resultan como queremos, así en la esperanza y búsqueda de la justicia y la reconstrucción de las relaciones; se acude tradicionalmente ante un tercero, en quien se confía la aplicación de la ley, en la búsqueda de la verdad absoluta; pero… ¿la verdad absoluta existe y quién la conocerá?

La verdad la conoce cada uno de los protagonistas, no siendo absoluta porque tan sólo es la percepción individual de los hechos; por lo que el tercero ¿cómo conocerá la verdad verdadera?, ¿sólo a través de los medios probatorios que son manipulables?

En mi vivencia como abogada y como aprendiz de mediadora, puedo decir que no son todos los conflictos susceptibles de mediar; pero sí todos los conflictos pueden llegar a un ámbito jurisdiccional, sin obtener los resultados muchas veces esperados, la diferencia la hace la voluntad, debido a que existen conflictos que pueden ser resueltos por uno mismo, con honestidad y sin querer hacer daño a la otra persona; éstos conflictos son ideales para que sean susceptibles de mediar; es decir, en los supuestos planteados ¿qué es justicia?,  es dar a cada quien lo suyo y quién puede decir que es de cada quien, las propias partes; pues son ellas quienes saben la historia, las emociones de los hechos y también en que medida se pueden obligar, ¿cómo lo saben?, siendo honestos con ellos mismos y con su contrario.

Debe existir revalorización y la auto responsabilidad del ser humano; si somos capaces de crear confusión o incumplimiento, también somos capaces de construir formas de cumplir.

En la mediación el no perjudicar a otro, dar a cada quien lo suyo y vivir honestamente son situaciones que imperan; debido que en la medida en que yo quiera perjudicar al otro me perjudicaré yo, en la medida que yo abuse, el otro igual me lo hará y si soy deshonesto ¿a quién engañaré a la otra persona o a mí mismo?                               

Sofía V. Quintal R.

24. RAZONA ANTES DE ACTUAR

El hecho de tener que convertirte en un mediador, te da elementos de poder de convencimiento para desatorar el conflicto que se te presenta, lo interesante de esta situación, es poder tener la calidad humana, que te permita persuadir a las personas en conflicto.

No menos resulta cierto, que para quien observa desde un punto de vista diferente la  mediación, ésta, resulta una labor ardua, sin embargo, el mediador debe actuar con extrema cautela, para poder dirimir la controversia.

La mediación como medio de solución a conflictos, como labor cotidiana, es mejor que nada, hacer que las personas tengan conciencia, sean consientes y consientan el convenio.

CONCIENCIA.- El mediador, les hará recapacitar de lo sucedido, y sobre todo poder plantear con destreza una amigable composición.

CONSIENTES.- Porque los mediados, se pondrán a disposición de una persona con CAPACIDAD LEGAL, HUMANA Y ESPECIALISTA EN MEDIACIÓN, con el objetivo de resolver el conflicto.

CONSENTIR.- Que el hecho de acudir al Centro de Justicia Alternativa, a resolver un conflicto, les dará la pauta de ACEPTAR, el mecanismo de resolución que establece o propone el mediador, SIEMPRE PROCURANDO EQUIDAD Y JUSTICIA.

Oscar Héctor Velázquez Pérez

CONCLUSIÓNES

Los mini ensayos muestran como un proceso facilitador de soluciones negociadas por las partes en un conflicto, puede ser vivenciada desde un sinnúmero de marcos de referencia por mediadores experimentados.

Como esperanza y satisfacción, como magia, como confusión, como satisfacción personal, como arte,  como sueño-realidad, como inteligencia intuitiva e instintiva, como canción, como oportunidad de crecer, como camino de la frustración a la satisfacción, como comunicación efectiva, como estrategia sofisticada, como asidero e innovación,  como escucha y presencia,  como voluntad, como compromiso, como vehiculo de paz, como reencuentro con el ser humano, como medio para hacer justicia, como razonar antes de actuar.

Desde la perspectiva de sus orígenes, o de su desarrollo, o de sus efectos, a través de sentimientos o pensamientos, como mediador o como mediado, como mandato de la autoridad, con un lenguaje en prosa o en poesía, pensando en el proceso o en sus resultados, comparándola con otros medios de solución de conflictos, como experiencia educativa o de auto conocimiento, como reflexión de casos concretos, como política de administración de justicia, como una opción que los mediados desconocían.  

El hilo común fue el reconocimiento a que en cada situación de conflicto hay que escuchar y observar las versiones de la partes, contextualizar dichas versiones y decidir que hacer o no hacer, y cómo hacerlo.  



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Biography




Luis Miguel Díaz, unfortunately now deceased, fathered four children and distrusted language, theories and authority, including his own as a father. Admires artists and scientists and their lives. He received his Law Degree at UNAM, Mexico (1974); and LLM (1976) and SJD (1986) at Harvard University Law School. President of the Interdisciplinary Center for Conflict Management in Mexico City. Author of more than 100 articles and 15 books. We all miss Luis.

 



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